No recuerdo haber hecho esa promesa
No recuerdo haber hecho esa promesa
Después de escuchar la declaración de su aturdido padre, el hijo del Brahmana argumentó: "Mi querido padre, la Deidad que sirvió de testigo a tu promesa reside muy lejos de aquí. ¿Cómo vendrá a atestiguar en tu contra? ¿Por qué te preocupas tanto?". El hijo continuó: "El asunto es muy sencillo. No tienes que hacer declaraciones falsas. Simplemente dirás `no recuerdo haber hecho esa promesa'. Yo me haré cargo del resto. Yo venceré a ese desgraciado con mis argumentos y sin duda alguna saldré victorioso de este asunto".
El anciano Brahmana comenzó a implorar a Sri Gopala
Las palabras ingratas y despiadadas de su hijo lograron que el anciano Brahmana abandonara toda esperanza y se fatigara en grado sumo. Se sintió tan desvalido que comenzó a implorar a Sri Gopala: "¡Mi querido Gopala! Me he refugiado en ti. Por favor protege mis principios religiosos de todos estos obstáculos. Por favor impide que mi familia cometa este grave error". De ese modo, él enfocó toda su atención en el supremamente misericordioso Señor Gopala de Vrndavana.
El joven Brahmana llegó inesperadamente
Al día siguiente, temprano en la mañana, mientras el anciano Brahmana meditaba en la Deidad de Gopala, el joven Brahmana llegó inesperadamente a su casa. Después de ofrecer sus humildes respetos a los pies del anciano, el joven Brahmana inquirió: "¿Cómo se encuentra?" "Yo estoy bien, ¿y tú?", dijo el anciano Brahmana. El joven contestó: "Estoy bien, Señor, pero quiero saber cuál es su decisión con respecto al casamiento de su hija. Usted me ha prometido su hija en matrimonio y su silencio me confunde"
El anciano enmudeció


